martes, 21 de febrero de 2017

Hamburguesa de azuki y quinoa


¡Hola a todos! Hoy os traigo una receta diferente a las que suelo poner, pero muy completa. Me gustaría usar otra palabra que no sea 'hamburguesa' para definir este plato, pero por su parecido a una hamburguesa de verdad es la más sencilla de adjudicar. Si a alguien se le ocurre una mejor, porfavor, que me lo diga.
Los ingredientes principales son azuki, una legumbre de origen japonés con el contenido en proteína más alto dentro de las de su especie, es denominado un alimento macrobiótico.
Por otro lado tenemos la quinoa, un pseudocereal. Si comparamos la quinoa con la mayor parte de los cereales, ésta contiene mucha más proteína, y además destaca por su alto aporte en fibra. Si nos referimos a los micronutrientes, en la quinoa destaca el contenido de potasio, magnesio, calcio, fósforo, hierro y zinc...
En resumen, este plato ademas de estar muy bueno, nos aporta un montón de nutrientes. Que realmente es de lo que se trata, alimentarnos lo mejor posible y disfrutar de ello.
Es muy sencillo, así que tenéis que probarlo. ¡¡Animo y buen provecho!! 


INGREDIENTES

  • 200 gr de azuki (seco)
  •   60 gr de quinoa en grano (seco)
  •     1 cebolla pequeña picada
  • harina de arroz (si es necesario)
  • perejil picado
  • especias (tomillo, ajo molido, pimentón)
  • sal y aceite


PROCEDIMIENTO

Yo compré el azuki y la quinoa en paquete seco, los pesé y los cocí por separado. Una vez que los tienes cocidos y escurridos, vamos a preparar la mise en place. Picamos la cebolla lo más pequeño que podamos, el perejil y el ajo (si lo quieres fresco, si no, que sea granulado o en polvo). Resérvalo. Ten a mano el resto de especias. Yo he elegido esas, pero puedes escoger a tu gusto. Le va muy bien orégano, curry, si te gusta el picante un poco de cayena o pimienta sin más. La sal y el aceite será un poquito. La cantidad que suelas usar tú para cocinar normalmente. Ten cerca la harina de arroz o del tipo que quieras usar, porque si la mezcla no es lo suficientemente espesa, añadiendo cucharadas de harina conseguiremos la textura necesaria.

Ahora chafa el azuki con un tenedor o un 'chafapatatas'. Podemos hacerlo con batidora, pero quedará demasiado molido y eso nos va a perjudicar a la hora de manipular la masa. Luego añade la quinoa y sigue chafando y mezclando. Añade el chorrito de aceite y la sal. Después las especias. Intenta repartirlas bien para que queden lo más homogéneamente posible dentro de la masa.

Llegados a este punto, si la textura es buena como para manipular y poder hacer una bola sin que se te quede pegada a las manos, hazla. Empieza a hacer las 'hamburguesas' y pásalas directamente a la sartén ya caliente.  
Pero si la ves muy cremosa, añade una cucharada de harina de arroz (o la que quieras usar) y mézclala. Añade las cucharadas de harina que necesites pero sin pasarte. Aun así, puede que no consigas la textura adecuada o no quieras añadir harina alguna. En ese caso, puedes hacer las hamburguesas igualmente. Tendrás que ayudarte de una cuchara y una pala para echar la masa en la sartén bien caliente. Siempre a fuego medio para que no se quemen.
Recordad que los alimentos ya están cocinados. Al pasarlos por la sartén, lo que queremos es unirlos.
Vuelta y vuelta..¡y listo! La puedes comer en un plato o ponerla entre panes con los ingredientes que más te gusten al más puro estilo alemán.




lunes, 13 de febrero de 2017

Bizcocho de remolacha sin gluten



¡Buenos días, esta semana me adelanto! O puede que se dupliquen los post, ya veremos. El caso es que estoy aquí, un día antes del famoso día de San Valentín, para ofrecer un rico bizcocho de remolacha apto para todos los públicos.
Los que me conocen saben que no me gusta caer en esta fecha tan manipulada por el comercio y que te incita únicamente a consumir. Por este motivo le propuse a mi pareja hace muchos años, que si nos regalábamos algo tendría que estar hecho con nuestras manos.

Así que...os doy una idea nueva para celebrar ese día de otra manera. Lo mejor de todo, y aunque la historia de San Valentín dice ser de un sacerdote que casaba ilegalmente a enamorados, es que no hace falta tener pareja para estar enamorado y mucho menos para hacer este rico bizcocho.
El amor está siempre activo y además lo proyectamos hacia un montón de direcciones. Empezando por el amor a uno mismo (que es el más importante) hasta llegar al amor por un hijo, a tu hermano, a tus padres, a tus abuelos, a tu mejor amigo, a tus compañeros de trabajo, a tu vecino...¡A tu mascota! ¡Mira a ver si tienes bizcochos por hacer! Desgraciadamente, este bizcocho no es apto para animales, pero te puede acompañar en el mejor momento en el que te comes tu trozo y el suyo.

El caso es, que si quieres recordar tu amor a alguien en el día de mañana, yo te doy mi receta con la que hace unos días le dije a mi familia que no se olviden que los quiero mucho pero que este bizcocho es para mis seguidores. 

¡¡Disfrutadlo mucho porque realmente está muy bueno!! Y admite personalizaciones a tope. Puedes meterle trozos de fruta, de chocolate, partirlo por la mitad y rellenarlo, cubrirlo con buttercream....Yo os dejo la base y vosotros lo termináis  al gusto de quien se lo vaya a comer. 

INGREDIENTES
  • 220 gr de harina (110 gr harina de mijo y 110 gr de tef)
  • 250 gr de remolacha cocida
  • 100 gr de azúcar panela
  •   90 gr de mantequilla (tª ambiente)
  •   30 ml de aceite de oliva
  •   50 gr de cacao derretido (opcional)
  •     3 huevos
  •     7 gr de levadura en polvo (medio saquito, depende)

PROCEDIMIENTO

Cocer en una olla express una remolacha grande partida en trozos. También puedes hacerla al vapor e incluso al horno. Una vez hecha, la escurres y la reservas para utilizar en el momento justo.

Enciende el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. En un cuenco grande bate los huevos con el azúcar, en mi caso panela. Podéis hacerlo con miel también o el edulcorante elegido. Después añade la mantequilla y el aceite. Mézclalo bien y pásalo a un vaso de batidora junto con los trozos de remolacha. Aquí se pueden hacer dos cosas, o triturarlo todo y no dejar rastro de la remolacha (solo el color y el sabor) o chafarla y dejar trozitos en la masa. Yo lo he pasado por la batidora. 

Una vez mezclados todos los ingredientes húmedos (salvo el chocolate derretido, que va al final y si se quiere usar) une las harinas y la levadura en otro cuenco. Si no tienes las harinas que yo he utilizado, puedes usar esos paquetitos de harinas preparadas sin gluten que están tan extendidos últimamente. Para los que no son celiacos, pueden usar harina común evidentemente, pero tened en cuenta que crecerá mucho más que el mío.
Empieza a tamizar la mezcla seca sobre la húmeda y remueve muy bien. Cuando esté todo mezclado, derrite el chocolate y añádelo a la mezcla cuando esté templado. Vuelve a mezclar y viértelo en el molde. Si quieres añadir trozos de fruta, frutos secos, chocolate a trozos...es el momento. Ten en cuenta que si añades el chocolate derretido, el color rojizo conseguido hasta ahora se perderá un poco. Se hará más oscuro. Si no quieres usar chocolate, salta este paso y mételo al horno directamente. 
Lo vas a dejar unos 35' aproximadamente. Controla que no se dore demasiado  y cuando hayan pasado 20' de cocción, puedes abrir para hacer la prueba con el palillo. Así podrás controlar cuánto le queda. Ya sabes que cada horno es diferente.

Por último, cuando el bizcocho esté hecho y enfriado, podrás decorar a tu gusto. 
¡¡ Saca tu creatividad e imaginación!! ¡¡ Que los disfrutes mucho !!





miércoles, 8 de febrero de 2017

Pastel de manzanas


¡Buenos días! Qué rabia ir al mercado y encontrar tan poca variedad de frutas, solo: naranjas, peras, manzanas y poco más. Intento variar en los postres para que no sean todo bizcochos y alternarlo con pasteles y tartas de frutas, pero ahora en invierno es complicado. 
La receta de esta semana es un sano y rico pastel de manzanas. También llamado bizcocho húmedo. 

En esta ocasión he utilizado harina de espelta porque es de la que más tengo, pero puede ser de cualquier preparado de 'harina sin gluten' que venden en tiendas especializadas (y cada vez menos especializadas) o incluso mezcla de harinas que tengas en casa. Si tienes duda, escríbeme. En cambio, si eres ya un experto...¡Vamos a ello!


INGREDIENTES

  • 200 gr de harina de espelta
  • 100 ml de bebida de arroz (puede ser leche o agua)
  •   90 gr de azúcar panela
  •   50 gr de mantequilla a tªambiente
  •     3 huevos 
  • 3/4 manzanas
  • anís estrellado (o canela en rama)


PROCEDIMIENTO

Enciende el horno a 180ºC. Ten preparado un molde engrasado de unos 27cm de diámetro con mantequilla. Y aun así, si puedes recortar en forma circular papel de horno y ponerlo en la base, mejor. Si el molde es de silicona, no hace falta y si es desmoldable prácticamente tampoco.
Lo primero de todo es infusionar el anís estrellado en la leche para dejar todo el aroma. Si no quieres utilizar leche animal o vegetal, puedes echar agua, o zumo de manzana. Pero entonces sáltate éste paso. Para infusionar lo podemos hacer con cualquier tipo de leche (incluidas las vegetales), en cambio si eliges zumo no lo hagas. Ponemos los 1oo ml y un pelín más a calentar en un cazo con un trozito de anís estrellado. ¡No pongáis una estrella entera, es demasiado! Ponedlo a fuego medio-bajo, sin llegar a que hierva fuerte pero que se caliente bastante.
Un par de minutos así y después dejad que se enfríe.

Por otro lado, pelamos y troceamos dos manzanas. Piensa que es para triturar en la batidora, así que hazlo como te sea más cómodo. La otra manzana la reservamos para decorar. En el vaso alto de batidora echa 2 huevos, la panela o edulcorante elegido, la mantequilla a temperatura ambiente y los 100 ml de bebida de arroz que teníamos reservada y casi a temperatura ambiente. Bate primero esos ingredientes y después ve añadiendo las manzanas troceadas hasta conseguir una mezcla homogénea. Viértelo en un bol grande y empieza a tamizar la harina y a mezclar. Cuando todo esté bien mezclado, volcamos la masa en el molde.
Por último, pelamos la otra manzana y la cortamos por la mitad. De esa mitad ve sacando láminas de medio centímetro aproximadamente (más no o pesará mucho) y vamos colocando sobre la masa haciendo un dibujo en espiral. Yo no lo cubrí todo, en el centro dejé libre y puse almendras picadas.
Bien, es el momento de meterlo en el horno, a media altura a 180ºC/195ºC durante aproximadamente 40'. Si ves que se está dorando mucho por arriba y al meter el palillo aun sale con mucha masa pegada, puedes taparlo con un trozo de papel de aluminio por encima y así evitaremos que se queme o poner el calor solo en la parte de abajo.
Recuerda que es un bizcocho húmedo y nunca saldrá el palillo limpio del todo.
Una vez hecho, sácalo del horno, déjalo enfriar para que al desmoldar no se rompa y...¡Listo para comer! 





jueves, 2 de febrero de 2017

Bizcocho de mandarina y mascarpone



¡Buenas tardes! Hoy vamos a hacer un bizcocho sencillo y muy apropiado para estos días de tanto frío. Además, aprovechamos una fruta de estación, la mandarina. Donde yo vivo, la temperatura máxima está en 2ºC y la mínima es de -5ºC, así que un bizcocho con alto contenido calórico no viene nada mal. Pero si no quieres usar el mascarpone, puedes sustituirlo por queso de untar o yogur.

Como de costumbre, los hago sin gluten; si quieres seguir mis pasos pero no tienes las mismas harinas que yo he utilizado, puedes optar por esos paquetes preparados de harinas sin gluten o hacerlo con una corriente. Si no controlas aun cómo se comportan, lo ideal es hacer una mezcla de dos o tres tipos de harinas distintas. Como he hecho yo o... ¡No lo dudéis, escribidme! ya sabéis que os puedo ayudar con las dudas que tengáis sobre harinas sin gluten.
Este bizcocho no te defraudará, es sencillamente especial. Espero que lo disfrutes mucho.

🍊 🍊 🍊 🍊

INGREDIENTES

  • 100 gr de harina de castañas
  • 100 gr de harina de mijo
  • 100 gr de harina de arroz
  • 150 gr de mascarpone 
  • 100 gr de panela
  •   50 gr de mantequilla
  •   50 gr de agua
  •   30 gr de aceite de oliva
  •     2 huevos
  •     2 mandarinas enteras, con piel y todo
  •     1 sobre de levadura

PROCEDIMIENTO

Enciende el horno a 180ºC calor arriba y abajo. Engrasa el molde del bizcocho o ponle papel de horno. Yo he utilizado un molde redondo de 26 cm de diámetro.

En un vaso alto, de batidora, echa los huevos con el azúcar panela o edulcorante elegido y el resto de  ingredientes húmedos: mantequilla derretida (sin llegar a que hierva), aceite de oliva y agua (en este caso, he leído que estando muy caliente hace que salga el bizcocho más esponjoso). Bate con la batidora hasta que todo quede homogéneo.
Lava las mandarina y córtale la 'copeta' (la zona donde va el rabito) y el culo. Pártelas en 4/8 trozos, lo que te sea más sencillo para luego triturar con la batidora de nuevo. No le quites la piel, en esta receta aprovechamos todo. La piel le dará un aroma buenísimo. Añade a continuación el mascarpone. Dale un par de golpes más de batidora para mezclar bien y reserva.

En otro cuenco mezclaremos las harinas y la levadura. Vierte la mezcla húmeda en un bol y tamiza poco a poco la mezcla seca sobre ella. Cuando la tengas bien unida, vierte la masa en el molde previamente engrasado e introdúcelo al horno a media altura unos 30'/40'. Depende de cada horno. Cerca del final de los minutos de cocción, ves que ya tiene un color dorado y se está agrietando demasiado, hazle la prueba del palillo y si está limpio, sácalo.
Déjalo enfriar un poco antes de desmoldar y... listo para comer.

¡¡Buen provecho!! 







miércoles, 25 de enero de 2017

Bizcocho de harina de amaranto y trigo sarraceno


¡Hola de nuevo! Perdonad este inicio tan tardío, pero entre la vuelta de las vacaciones y a la rutina diaria, se me ha ido acumulando el trabajo y casi se me pasa el mes. Y como todo inicio de año...¿Cuántas veces hemos oído "año nuevo, vida nueva"? Pues bien... ¡no seremos nosotros! La cocina nos encanta y nos apasiona. Cambiaremos en tantas otras cosas que nos aportarán mejoría en nuestro día a día, pero no dejaremos de preparar deliciosas nuevas recetas. A continuación os dejo la primera del 2017, un riquísimo descubrimiento, como habéis podido leer en el encabezado.. Bizcocho de harina de amaranto y trigo sarraceno. Todo SIN GLUTEN. ¡¡Ñam Ñam!!

Introducimos un nuevo ingrediente, el amaranto. Llevaba tiempo queriendo usar este pseudocereal por sus sobresalientes propiedades; además es muy asequible en Italia, ya que se comercializa a precios sorprendentemente bajos (si no recuerdo mal, pagué los 500g a poco mas de 2,80€). Os cuento un poco:

Entre algunas de sus propiedades, destacaremos las más importantes, como:

- Es una importante fuente de proteína de origen vegetal, superando a la mayoría de los cereales que conocemos y usamos habitualmente
- Es fuente natural de vitaminas del tipo A, B, C, B1, B2, B3
- Aporta ácido fólico (tan importante en mujeres embarazadas)
- Es rico en de minerales hierro, calcio y fósforo

Esta variedad de nutrientes, obviamente, mejorará nuestro estado de salud general, a la vez, incidirá positivamente en casos de diarrea (previniéndola), seguramente por el aporte de fibra soluble, que ralentiza el paso del alimento por el tracto digestivo.
Se recomienda su consumo en la prevención de numerosos trastornos, tales como osteoporosis, hipertensión, insuficiencia renal crónica, diabetes, obesidad.. en resumen, sobre todos aquellas enfermedades generadas por nuestro estilo de vida actual, acelerado y descuidado nutricionalmente.


INGREDIENTES
(para molde redondo de 17 cm) 
  • 120 gr de panela (o azúcar, miel...)
  • 100 ml de bebida de arroz (o cualquier otra)
  •   75 gr de trigo sarraceno
  •   75 gr de harina de amaranto
  •   90 ml de aceite de oliva
  • medio sobre de levadura (7 g aprox.)
  • 1 cucharadita de psyllium
  • 2 huevos

PROCEDIMIENTO

Lo primero es encender el horno a 180ºC. Luego forra el molde con papel de horno o si es de silicona, puedes engrasar un poco con mantequilla o aceite.

En un cuenco grande bate los huevos, añade después la panela, azúcar, miel o edulcorante elegido hasta conseguir una pasta blanquecina. Añade el resto de ingredientes húmedos: leche y aceite. Si tienes esencias, como por ejemplo de vainilla o de algún cítrico puedes echarle ahora unas 4/5 gotas. Echa también la cucharadita de psyllium. Si no tienes este ingrediente, puedes prescindir de él sin problema. Pero yo que lo tengo, me gusta usarlo porque como he dicho otras veces, es un gelificante y ayuda a las masas sin gluten a aglutinarlas. Reserva.
En otro cuenco grande, mezcla las harinas y la levadura. Remueve bien y con ayuda de un colador o un tamizador, comienza a mezclar la seca con la húmeda. Cuando ya esté todo unido, puedes añadir si quieres frutos secos a trozos (nueces, almendras, pasas...) incluso trozos de chocolate.
Vierte la mezcla en el molde e introdúcelo al horno a media altura. Déjalo unos 15'/20' aproximadamente, sin abrir la puerta. Hazle la prueba del palillo cuando se acerque a ese tiempo dentro del horno. Si sale limpio, lo ves doradito, y con buena consistencia, sácalo y deja enfriar. Ya está listo para disfrutar de él.

Como veis en las fotos, yo le puse una cobertura de queso (levemente modificada) que he usado en otra receta, en la de iglú de chocolate. Que es con el queso de untar, azúcar y en vez de mantequilla puse un poco de mascarpone. Lo mezclé hasta conseguir el sabor y la textura ideal. Pero puedes añadirle chocolate, un poco de mermelada del sabor que más te guste y le irá ideal a esta base de bizcocho. ¡O simplemente el chocolate derretido o la mermelada tal cual!

Es una base esponjosa, ideal para realizar una tarta de varias plantas tipo naked cake (tarta desnuda) o así sencilla y cubrirla con cualquier buttercream o cheese cream. Este bizcocho da mucho juego y encima está buenísimo y realmente alimenta.








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viernes, 30 de diciembre de 2016

Muffins de harina de castaña y mijo


¡Feliz Navidad! Qué poco queda para acabar el año. Seguramente sean las dos semanas más ajetreadas. Yo no he parado: que si comidas con una familia, que si ahora con la otra, cena con los amigos... y todo lleno de comidas que no suelo tomar en mi día a día, por no hablar de los turrones y dulces típicos llenos de azúcar venenoso y jarabe de glucosa.
¡En casa tenemos el estómago del revés! Por eso, siempre me encargo yo de llevar el postre. Así, me aseguro que lo que comemos es algo sano y además muy bueno.
Supongo que a muchos les pasará, que ya no tienen ganas de ver ni un mantecado más, ni un turrón ni nada por el estilo. Y solo pensar que aún queda por llegar el Roscón de Reyes, te da flojera. Bueno, pues mi aportación a estos días de 'estrés estomacal', es una buena magdalena (rellena o no) muy suave, SIN GLUTEN y con muy poco edulcorante. 
Hemos encontrado la receta perfecta de las "muffins-magdalenas". Realmente están buenísimas. No querrás hacer otras. Con este descubrimiento, me despido del 2016. 

¡Nos vemos el año que viene, pasadlo muy bien y disfrutad mucho! ¡Feliz año nuevo!


INGREDIENTES 
(Para 12 unidades de tamaño normal/pequeño)
  • 100 gr de panela
  •   85 gr de harina de castaña
  •   85 gr de harina de mijo 
  •   50 gr de mantequilla a tª ambiente
  •   80 gr de aceite de oliva
  • 2 huevos
  • Esencia de limón (o ralladura)
  • 1 cucharilla de psyllium
  • Medio sobre de levadura

PROCEDIMIENTO

Enciende el horno a 200ºC calor arriba y abajo. Y ten preparada la rejilla del horno fuera de él para poner los moldes de magdalenas (si son de silicona); si son de papel, tendrás que meterlas en una bandeja de magdalenas. En ese caso, deja la rejilla del horno dentro.
En un cuenco grande, bate los huevos y añade después la panela. Remueve muy bien para que se deshaga. Añade la mantequilla a tª ambiente (si no la tenías, puedes calentarla un poco al baño María sin que llegue a hervir) y el aceite. Echa la cucharadita de Psyllium y la esencia de limón y deja reposar.
Mientras, en otro cuenco mezcla las harinas y la levadura. Con ayuda de un tamizador o un colador fino, ve echando cucharadas de la mezlca seca sobre el tamizador y a su vez sobre la mezcla húmeda. Remueve muy bien la mezcla final. Que quede lo más homogéneo posible. 

A continuación, con ayuda de una cuchara, vamos echando masa en los moldes. Si las vas a hacer solas (sin relleno) no llenes el molde hasta arriba. Llena de masa dos terceras partes del molde. Si las vas a hacer rellenas de chocolate o mermelada, pon primero en el fondo del molde un poco de masa, luego el relleno en el centro (sin presionar) y luego un poco de masa de nuevo. Calcula que no llenes el molde entero, aunque quedará un poco más de lo que debería, no pasa nada. Puedes decorar por arriba con almendras laminadas, chocolate granulado...lo que quieras.
Mételas al horno a altura media unos 15'. No abras el horno hasta que creas que estén hechas. Si tu horno es muy potente, baja la tª a 180ºC. Crecen muy rápido y normalmente se abren por el centro. Vigílalas porque se pueden quemar muy rápido.
Una vez hechas, sácalas y déjalas enfriar un poco y....¡¡Listas para comer!!

En casa hicimos cada uno las suyas a su gusto. Yo con mermelada, mi hija con chocolate blanco de pastilla y mi marido con crema de cacao negro. Todas buenísimas. 

Recuerda, si no encuentras las harinas que utilizo, puedes escribirme y preguntar alternativas. Si ya has usado una mezcla de harinas sin gluten y le has pillado el truquillo, no hay ningún problema, puedes hacerlo igualmente. Incluso, si usas harina con trigo, saldrán todavía más grandes. Ya sea trigo normal o con harina de espelta, de kamut... ¡Saldrán muy buenas también!





miércoles, 21 de diciembre de 2016

Salame di cioccolato


Bueno, bueno. Al principio este postre me generaba cierto rechazo cuando lo veía en las tiendas y después leía “salame” seguido de mi cara arrugándose como el que chupa un limón (a sabiendas que era de chocolate). Tardé un poco en acostumbrarme e incluso en verlo gracioso. Pero esta receta de origen portugués va a dar un toque especial en tu mesa estos días de fiestas. 
Es muy sencillo, está muy rico y  llama mucho la atención. Y bueno…¡A los niños ni te cuento!

Investigando un poco, he leído que muchos lo utilizaban para aprovechar ciertos alimentos que iban sobrando con el paso de las fiestas. Que si un poco de almendras por aquí, que si unas galletas por allá, unos dátiles que trajo mi hermano de su viaje a Marruecos…lo juntaban y voilà!  Y yo he pensado….¿Porqué hacerlo de “restos”? Voy a hacer uno edición delux. Con los mejores ingredientes.
El mejor chocolate que puedas comprar. (Como sabéis, siempre uso uno al 75% de cacao o al menos uno que el primer ingrediente no sea azúcar). Una mantequilla de origen biológica. Unas galletas sin gluten, las que más te gusten y yo le añadí higos secos sin azúcar añadido.

Último consejo, sácalo del frigorífico unos 10’/15’ antes de comerlo. Dependiendo del calor que haga en tu cocina. Pero de éste modo, al partir las rodajas no se quebrará en pedazos. Tiene que estar duro pero que el cuchillo pase con cierta facilidad. ¡Ojo! tampoco blandurrio, que no deje mancha el chocolate en las manos.
Si quieres que en el plato sea más vistoso, puede acompañarlo de una bola de helado. Para los muy golosos, algo en plan vainilla, nata…pero uno de frutos secos como avellanas, pistachos o incluso frutos del bosque le pueden ir muy bien.

Pero el truco está en elegir ingredientes de calidad ¡y no te hará falta turrón alguno!



INGREDIENTES
  • 300 gr de chocolate
  • 120 gr de galletas sin gluten
  • 150 gr de almendras, pasas, higos secos...(elección al gusto)
  •   90 gr de cacao en crema (Nutella, Nocilla...)
  •   90 gr de mantequilla biológica


PROCEDIMIENTO

Lo primero, es tener la mantequilla a temperatura ambiente para poder manejarla. Con textura pomada. Después, trocea el chocolate y ponlo al baño María para derretirlo. Intenta que se haga despacio para que no hierva. Aun así, una vez derretido déjalo enfriar un poco antes de mezclar. 

Mientras, trocea las galletas, las almendras etc. Lo que hayas elegido. Puedes hacer los trozos al tamaño que más te guste, pero ten en cuenta que es posible que al remover todo se rompa un poco, así que no lo hagas demasiado pequeño. Puedes meter las almendras, piñones, pasas... enteras o puedes darle un par de cortes. Como más te guste. Resérvalo.

En un cuenco grande, trabaja la mantequilla. Con un tenedor quítale la forma de 'cubo' y déjala como una pomada. Después añade la crema de cacao y remueve bien. Luego añade el chocolate derretido y sigue mezclando. Por último, añadimos los trozos de galletas y frutos secos. Se hará una masa semi densa.

Bien, ahora extiende un buen trozo de papel transparente en una superficie plana. Yo aconsejo ponerlo doble. Así tiene más consistencia.
Después, poco a poco ve echando la mezcla en el centro del papel y extiéndelo hacia los extremos. Con la idea de hacer un cilindro o una serpiente, como dice mi hija.

Ahora hay que cerrarlo, como si fueses a liar un cigarrillo gigante. Dale el grosor y la largura que mas te guste o que parezca un salchichón de esos caseros. Seguramente necesites más papel transparente para cerrar la unión, porque tenderá a abrirse. Haz un nudo en un extremo y cuando consigas la dimensión apropiada, hazle otro nudo y precinta más si es necesario. Que quede apretado y compacto.

Una vez bien cerrado, coge hilo de cocina (de esos típicos para liar carne) y enrolla  al rededor. Empieza atándolo a un extremo, a uno de los nudos del papel y dale varias vueltas apretando un poquito, para que se marque. Intenta imitar un salchichón. Luego mételo al frigorífico.
Una vez duro, quítale con cuidado la cuerda y el papel transparente. Vuelve a ponerle la cuerda tal y como lo hiciste por los surcos que se han generado. Por último, para darle el toque final, puedes usar azúcar glass o un poco de harina y se la frotas por toda la superficie.

¡Ahora sí tendrá aspecto de salami! Guárdalo en el frigorífico y si lo puedes tapar con alguna fuente o similar, mejor. Así te aseguras que no le va a caer nada encima, ni mojarse.

Ya lo he dicho antes, pero recuerda sacarlo unos 10' antes de comer. Para facilitar el corte y disfrutar mejor de lo sabores. Atrévete con una presentación divertida y... ¡¡Listo!!
Disfrutad mucho y…!Felices fiestas!