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viernes, 14 de abril de 2017

Brownie de chocolate SIN GLUTEN



¡Mamma mía lo que toca hoy! Las heladerías ya están abiertas, así que he pensado...¿Qué va muy bien con los helados? Pues un brownie como dios manda.
No lo he añadido en la foto, porque las he hecho muy temprano y desayunar un helado a las 8:30 a.m. no me apetecía, la verdad. Pero todos sabemos que el brownie autentico, como una de las recetas más famosas de la gastronomía americana, lleva una bola de helado. Así que... ¡No lo dudéis, ponedsela! ¡Lo pide a gritos!

Ya más en serio, es el brownie perfecto. No lleva ninguna harina. Pero eso no quita para que no la puedas utilizar. Si no tienes harina de avellanas, puedes usar de almendra, o de arroz, o alguna mezcla de harinas (con o sin gluten), pero el sabor y la textura que da el fruto seco es increíble.
 No lo dudes y hazlo...querrás repetir cada semana. Es un verdadero peligro.


INGREDIENTES
  • 150 gr de chocolate al 80%
  • 100 gr de mantequilla a tª ambiente
  •  90 gr de avellanas molidas
  •  90 gr de panela
  •   4 huevos
  • Esencia de vainilla
  • Nueces troceadas


PROCEDIMIENTO

Encendemos el horno a 180ºC. Preparamos el molde, en mi caso cuadrado de 25 x 25 cm, con papel de horno ya que es de cristal. Si es de silicona, no te hará falta.

En un cuenco grande batimos los huevos, a continuación añadimos la panela o edulcorante que queráis utilizar y batís muy bien para que se deshaga. Reservamos.

Por otro lado, calentamos por separado en un cazo y al baño María (sin que llegue a hervir) el chocolate y la mantequilla. Una vez derretidas ambas cosas, las dejadas enfriar un poco y seguidamente lo añadimos al cuenco de los huevos batidos. Mezcla todo muy bien con unas varillas y vamos añadiendo la avellana molida, la esencia de vainilla y finalmente las nueces trocedas (al gusto, añadir la cantidad que queráis).
Ahora vertemos todo el contenido dentro del molde consiguiendo que sea igual de grueso por todas partes. Con ayuda de una pala de silicona será más sencillo.

Ahora lo metemos al horno unos 30' a media altura con calor arriba y abajo. Es muy importante que lo vigiléis, ya que por su color oscuro no podréis ver si está quemado. Cada uno debe conocer la potencia de su horno, así que es posible que unos necesiten 20'/25' y otro 35'. No lo dejéis demasaido tiempo o se quedará muy seco. La prueba del palillo aquí funciona a medias, debe salir semi limpio, ya que limpio del todo no debería. Esta receta es un bizcocho húmedo, por así decirlo.
Comprobaréis qué sencillo es y qué rico. Y como siempre digo, si los ingredientes son de la mejor calidad, notaréis una diferencia abismal. ¡¡Que lo disfrutéis mucho!!






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martes, 21 de marzo de 2017

Tarta de cumpleaños de chocolate


Eso de poner números a las tartas de cumpleaños ya no se lleva, pero la típica tarta de chocolate y galletas no puede faltar año tras año.
En este caso, como era mi cumpleaños, hice mi versión de la clásica "tarta de la abuela". Siempre hecha con los mejores ingredientes, sin gluten y sin lactosa. He utilizado mis galletas favoritas, que son bastante gruesas en comparación con las María de toda la vida. Se parecen más bien a las Campurrianas, para que entendaís como son. Una vez bien mojadas, quedan ideales. 
Os digo cómo la hice. Luego la haceís y me decís qué tal. Este postre no falla, espero que lo disfruteís mucho.


INGREDIENTES
(molde de 18cm de diámetro)
  • Galletas sin gluten 
  • Leche para mojar las galletas
  • Almendras troceadas para decorar
  • 350ml de bebida de arroz (o cualquier tipo de leche)
  • 150gr de chocolate para derretir (yo usé al 74% de cacao)
  •   50gr de panela (o edulcorante favorito)
  •   50gr de mantequilla a tªambiente
  •     2 yemas de huevo

PROCEDIMIENTO

Ten preparado el molde en el que vas a realizar la tarta. Puede ser desmoldable o no. Yo he usado uno redondo de unos 18cm de diámetro. 
Calienta en un cazo la bebida de arroz o la leche de cualquier tipo. Añade la panela o el edulcorante que quieras para que se deshaga. A continuación, mete a trocitos el chocolate hasta que se derrita. No dejes de mover si es necesario. Que no llegue a hervir nunca. Una vez que este todo bien mezclado, aparta del fuego y deja enfriar un poco.

Por otro lado bate las yemas y si puedes mézclalo con la mantequilla. Cuando se haya enfriado considerablemente la mezcla del chocolate, une las dos mezclas hasta que se unifiquen.

Empieza a mojar las galletas en leche y a repartelas en la base del molde. La primera capa no las mojes demasiado, ya que son la base y así está más solido. Llena la base y a continuación vierte un poco de la mezcla de chocolate. A continuación moja otra tanda de galletas y repite operación. A mí me da para dos capas. Si tus galletas son más finas, podrás hacer más. 
Por último, decora la parte de arriba con lo que más te guste, yo le puse almendras troceadas.
Después, al frigorífico  al menos 2h. Y... ¡¡Listo!!




miércoles, 21 de diciembre de 2016

Salame di cioccolato


Bueno, bueno. Al principio este postre me generaba cierto rechazo cuando lo veía en las tiendas y después leía “salame” seguido de mi cara arrugándose como el que chupa un limón (a sabiendas que era de chocolate). Tardé un poco en acostumbrarme e incluso en verlo gracioso. Pero esta receta de origen portugués va a dar un toque especial en tu mesa estos días de fiestas. 
Es muy sencillo, está muy rico y  llama mucho la atención. Y bueno…¡A los niños ni te cuento!

Investigando un poco, he leído que muchos lo utilizaban para aprovechar ciertos alimentos que iban sobrando con el paso de las fiestas. Que si un poco de almendras por aquí, que si unas galletas por allá, unos dátiles que trajo mi hermano de su viaje a Marruecos…lo juntaban y voilà!  Y yo he pensado….¿Porqué hacerlo de “restos”? Voy a hacer uno edición delux. Con los mejores ingredientes.
El mejor chocolate que puedas comprar. (Como sabéis, siempre uso uno al 75% de cacao o al menos uno que el primer ingrediente no sea azúcar). Una mantequilla de origen biológica. Unas galletas sin gluten, las que más te gusten y yo le añadí higos secos sin azúcar añadido.

Último consejo, sácalo del frigorífico unos 10’/15’ antes de comerlo. Dependiendo del calor que haga en tu cocina. Pero de éste modo, al partir las rodajas no se quebrará en pedazos. Tiene que estar duro pero que el cuchillo pase con cierta facilidad. ¡Ojo! tampoco blandurrio, que no deje mancha el chocolate en las manos.
Si quieres que en el plato sea más vistoso, puede acompañarlo de una bola de helado. Para los muy golosos, algo en plan vainilla, nata…pero uno de frutos secos como avellanas, pistachos o incluso frutos del bosque le pueden ir muy bien.

Pero el truco está en elegir ingredientes de calidad ¡y no te hará falta turrón alguno!



INGREDIENTES
  • 300 gr de chocolate
  • 120 gr de galletas sin gluten
  • 150 gr de almendras, pasas, higos secos...(elección al gusto)
  •   90 gr de cacao en crema (Nutella, Nocilla...)
  •   90 gr de mantequilla biológica


PROCEDIMIENTO

Lo primero, es tener la mantequilla a temperatura ambiente para poder manejarla. Con textura pomada. Después, trocea el chocolate y ponlo al baño María para derretirlo. Intenta que se haga despacio para que no hierva. Aun así, una vez derretido déjalo enfriar un poco antes de mezclar. 

Mientras, trocea las galletas, las almendras etc. Lo que hayas elegido. Puedes hacer los trozos al tamaño que más te guste, pero ten en cuenta que es posible que al remover todo se rompa un poco, así que no lo hagas demasiado pequeño. Puedes meter las almendras, piñones, pasas... enteras o puedes darle un par de cortes. Como más te guste. Resérvalo.

En un cuenco grande, trabaja la mantequilla. Con un tenedor quítale la forma de 'cubo' y déjala como una pomada. Después añade la crema de cacao y remueve bien. Luego añade el chocolate derretido y sigue mezclando. Por último, añadimos los trozos de galletas y frutos secos. Se hará una masa semi densa.

Bien, ahora extiende un buen trozo de papel transparente en una superficie plana. Yo aconsejo ponerlo doble. Así tiene más consistencia.
Después, poco a poco ve echando la mezcla en el centro del papel y extiéndelo hacia los extremos. Con la idea de hacer un cilindro o una serpiente, como dice mi hija.

Ahora hay que cerrarlo, como si fueses a liar un cigarrillo gigante. Dale el grosor y la largura que mas te guste o que parezca un salchichón de esos caseros. Seguramente necesites más papel transparente para cerrar la unión, porque tenderá a abrirse. Haz un nudo en un extremo y cuando consigas la dimensión apropiada, hazle otro nudo y precinta más si es necesario. Que quede apretado y compacto.

Una vez bien cerrado, coge hilo de cocina (de esos típicos para liar carne) y enrolla  al rededor. Empieza atándolo a un extremo, a uno de los nudos del papel y dale varias vueltas apretando un poquito, para que se marque. Intenta imitar un salchichón. Luego mételo al frigorífico.
Una vez duro, quítale con cuidado la cuerda y el papel transparente. Vuelve a ponerle la cuerda tal y como lo hiciste por los surcos que se han generado. Por último, para darle el toque final, puedes usar azúcar glass o un poco de harina y se la frotas por toda la superficie.

¡Ahora sí tendrá aspecto de salami! Guárdalo en el frigorífico y si lo puedes tapar con alguna fuente o similar, mejor. Así te aseguras que no le va a caer nada encima, ni mojarse.

Ya lo he dicho antes, pero recuerda sacarlo unos 10' antes de comer. Para facilitar el corte y disfrutar mejor de lo sabores. Atrévete con una presentación divertida y... ¡¡Listo!!
Disfrutad mucho y…!Felices fiestas!





miércoles, 14 de diciembre de 2016

Bizcocho doble chocolate


¡Buon giorno miei amici! Aquí os presento un bizcocho sencillo y muy rico. Yo os lo sugiero con una bola de helado de pistachos buenísimo. Pero si no queréis helado, podéis ponerle una mermelada, derretir chocolate blanco (que hará gran contraste de color) con frutos secos troceadas por encima y convertirlo en...¡triple bizcocho de chocolate!
O simplemente comerlo solo, que también está muy bueno, acompañando a un café o infusión es maravilloso. 

En casa siempre hay un bizcocho dando vueltas. Como siempre digo, eligiendo los mejores ingredientes es la mejor opción de comer algo dulce y sano cuando la 'gula golosa' aparece. 

¡Que paséis buen día!


INGREDIENTES
  • 2 plátanos maduros
  • 2 huevos
  • 120 gr de yogur
  • 110 gr de harina de mijo
  • 110 gr de harina de teff
  • 100 gr de chips de chocolate o troceado
  •   55 gr de cacao en polvo
  •   65 gr de panela
  •   90 ml de aceite de oliva
  • 1 sobre de levadura

PROCEDIMIENTO

Encendemos el horno a 180ºC calor arriba y abajo. En un cuenco, metemos los plátanos troceados y los chafamos hasta hacerlos lo más parecido a una papilla con ayuda de un tenedor o unas varillas. 
En otro cuenco grande, mezclamos los ingredientes húmedos. Es decir, batimos los huevos, echamos la panela o edulcorante elegido (y removemos muy bien), el aceite, el yogur y la papilla de plátano. Todo en este orden. Insistimos en esta mezcla par que quede lo más homogénea posible. 
A continuación, en otro cuenco, mezclamos los ingredientes secos. Las harinas, el cacao en polvo, la levadura y los chips de chocolate.
Ahora, poco a poco vamos añadiendo la mezcla seca a la húmeda removiendo con unas varillas. Una vez que está todo bien mezclado lo vertemos en un molde (forrado con papel de horno) de bizcocho tipo plumcake. Si tu molde es de silicona, no hace falta forrarlo con papel vegetal; si quieres, engrásalo con un poco de mantequilla o aceite y listo.
Lo metemos al horno a media altura durante unos 20'/30' aproximadamente.

Hay que llevar mucho cuidado con los bizcochos oscuros como éste. Porque no ves que se esté dorando demasiado. Obsérvalo a menudo y fíjate cuando empieza a crecer, en qué minuto empieza a rajarse y cosas así. Si por ejemplo ves que está muy abierto en la parte más alta y ya han pasado 20', hazle la prueba del palillo. Seguramente ya esté hecho. Pincha en diferentes zonas, sobre todo en el centro que es donde más tarda en hacerse.
Una vez hecho, sácalo del horno y espera un par de minutos que se enfríe antes de desmoldarlo. Luego sácalo y déjalo enfriar del todo sobre una rejilla. De este modo evitamos que con el calor se siga cociendo y con la humedad generada moje la base del bizcocho.
También es cierto que cuanto más caliente esté, hay más posibilidades de que se rompa. Pero bueno, lo manejamos con mucho cuidado y no pasa nada. No lo abras ni partas hasta que esté casi frío. 

Si lo vas a presentar como postre, una confitura por encima le va muy bien. Por ejemplo una compota de manzana, de albaricoque, ciruelas...a mi me gusta mucho el contraste de ácido y dulce; pero si eres muy goloso, puedes elegir otro chocolate, algún sirope, helado, etc.

Y la presentación...la dejo de parte de cada uno ¡hay que sacar esa parte artística que llevamos dentro! Espero que lo disfrutéis mucho.





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jueves, 1 de diciembre de 2016

Iglú de chocolate



¡Buenos días! Aquí os traigo una receta de una 'tarta' de chocolate sencilla y muy rica. Es evidente que el aspecto no es de los más bonitos, pero todo se puede arreglar. Os diré los fallos que tuve para que no os pase a vosotros y no tenga ese aspecto abombado, entre otras cosas (de ahí el nombre de iglú.)
El caso es que estaba en casa encerrada todo el día porque fuera llovía a mares, además varios días, y estaba aburrida de hacer siempre bizcochos. Me apetecía hacer algo más grande, más laborioso y por ende más goloso. Nunca antes me había puesto a estucar una tarta y el ansía y la gula me cegó no dejéndome ver los pequeños errores.

Los diferentes sabores en conjunto son deliciosos. Ya sabéis que no me gustan los postres demasiado dulces, pero si a ti sí, eso se remedia poniendo más cantidad de edulcorante o añadiendo algunos ingredientes azucarados. En el procedimiento os daré ideas de qué añadir.
Para el bizcocho me he basado en uno que ya hice, me gustaba la consistencia así que lo he repetido, per no le he añadido el boniato, pincha aquí y te llevará directamente a la receta. ¡Atención! He reducido las cantidades a la mitad ya que el molde es más pequeño y aunque ese bizcocho está hecho con harina de espelta, la puedes cambiar por cualquier otra harina sin gluten. Incluso, si ya dominas en casa un bizcocho con tus ingredientes favoritos, hazlo y salta directamente a los pasos finales. 

¡Vamos a ello!


INGREDIENTES
Para el bizcocho (molde de 18 cm)

  • 150 gr de harina de espelta (o harina sin gluten)
  •  80 gr de panela o edulcorante elegido
  •  50 ml de bebida de arroz (o cualquier otra)
  •  50 ml de aceite de oliva 
  • medio sobre de levadura
  • 2 huevos grandes
Para la cobertura
  • 100 gr de queso de untar (tipo Philadelpia)
  • 100 gr de chocolate
  •   90 gr de mantequilla a tª ambiente
  •   50 gr de panela
Mermelada de moras para el relleno. Puedes usar del sabor que más te guste.


PROCEDIMIENTO

Encender el horno a 180ºC. Realizar el bizcocho mezclando previamente los ingredientes secos por un lado y los húmedos por otro y posteriormente uniéndolos hasta conseguir una mezcla homogénea. Verter en un molde con papel vegetal de unos 18 cm aprox (si tu molde es más grande, realízalo con la cantidad de ingredientes que aparece en la receta original o añadiendo el doble de todo).
Introduce al horno la masa en el molde, a media altura  y  hornéalo aproximadamente unos 20' (dependiendo de la harina elegida). Hazle la prueba del palillo para encontrar el punto justo.
Una vez hecho, déjalo enfriar. A continuación debes rebanar el bizcocho por la mitad, pero para calcular la medida exacta antes debes dejar el bizcocho recto por arriba. Es decir, quitarles el copete. Si te ha pasado como a mí, que se ha abombado en el centro, debes cortar esa parte hasta dejarlo plano. Ese fue uno de mis fallos, no lo hice y por eso no pude cortarlo bien por la mitad, me quedó muy bajo y encima con forma redondeada. Un truco que me ha dicho mi amiga Fuen de la pastelería Socolá, es que utilice la base del bizcocho que es más plano para la parte de arriba y la de arriba abajo. 
Recopilamos: cortamos el copete del bizcocho (si te ha salido), después partimos el bizcocho por la mitad. En un plato o fuente (el definitivo) ponemos la parte de arriba cortada como base, después ponemos una buena capa de mermelada. También, si tu bizcocho es muy denso, puedes bañarlo un poco con un almíbar casero, con café, con Brandy o simplemente con leche. Encima ponemos del revés la parte de abajo del bizcocho y apartamos.

Pasamos a hacer la crema que recubre la tarta. 
La mantequilla tiene que tener una textura suave, tipo pomada. En un cuenco grande le añadimos la panela o edulcorante elegido. Lo ideal para estas cremas es ponerle azúcar glass, pero ya sabéis que no uso azúcar refinado y mucho menos azúcar blanca. 
Ponemos al baño María el chocolate, una vez derretido, lo dejamos enfriar un poco. Mientras mezclamos bien la mantequilla con la panela hasta conseguir una crema homogénea. Después añadimos el queso de untar y mezclamos bien. Por último, añadimos el chocolate al resto de la mezcla. Remover muy bien para que todo quede bien mezclado.

A continuación, pasamos a extender la crema de chocolate sobre la tarta. Con ayuda de una espátula tapamos todo el bizcocho. Finalmente, por arriba podemos decorar con lo que más nos guste o tengamos en casa. Pueden ser frutas, frutos secos picados, ralladura de chocolate  incluso (blanco o negro puro). 
La metemos al frigorífico y dejamos enfriar al menos 30'. Yo aconsejo sacar unos 10' antes de comer. No me gusta que la crema de la superficie esté tan dura.
El suave toque ácido del queso junto con el chocolate y el dulzor de la mermelada casan perfectamente. 
Seguramente os quede más bonita que la mía. Volveré a hacer otra, os lo aseguro. Mientras, disfrutad mucho con ésta.





domingo, 2 de octubre de 2016

Pastel de harina de mijo y almendra con trozos de chocolate





Llevaba mucho tiempo buscando harina de mijo y ¡por fin lo he encontrado! En una tienda de productos bio y a muy buen precio, 3’45€ un paquete de 500gr. y encima biológico. Diría donde lo he encontrado, pero…a no ser que vivas en Italia, cerca del lago Maggiore, no tendría mucho sentido dar especificaciones. La mejor solución para hacerse con harinas poco usuales es conocerse los herbolarios, tiendas de productos bio, para veganos y demás que tengas en tu ciudad. Suelen tener y si no, seguro que por encargo lo puedes pedir. Como última opción, siempre queda comprar por internet.

En fin, muy contenta con mi compra, porque al fin tenía otra harina con elevada capacidad para hincharse, llegué a casa y me releí todos los libros que tengo e investigué por internet para hacer una mezcla diferente. Lo único malo fue que no tenía el molde adecuado, la base que usé era muy grande y se expandió demasiado la masa, dejando el pastel más fino de lo que debería, pero bueno. Lo repetiré, porque además en casa gustó mucho.
Le puse trocitos de chocolate, pero lo puedes hacer sin él e incluso añadirle alguna fruta tipo cerezas. Sé que no es temporada de encontrar gran variedad de frutas en el mercado, pero si las encuentras de bote al natural o si te da igual que sea en almíbar, pues también vale.
Ya sabes (por otras recetas anteriores) que simplemente en la masa ya puesta en el molde y antes de meter en el horno, pones la fruta sobre ella y presionas levemente con un palillo la fruta hasta hundirla. Haz esto por varias zonas del pastel de modo que queden bien repartidas. 

Es un pastel-bizcocho SIN GLUTEN, no es paleo ni apto para veganos, a no ser que los ingredientes de origen animal los cambies por otros que controles y sepas que puede funcionar. Pero está realmente esponjoso y con un sabor riquísimo. El sabor de la harina de mijo es suave y ligeramente tostado. Una combinación perfecta junto con la almendra y el chocolate.
Os va a sorprender, de verdad... animaos que ¡algún día me gustaría ver uno vuestro!


INGREDIENTES
  • 125 gr de harina de mijo
  • 125 gr de harina de almendras
  • 100 gr de chocolate negro
  • 150 gr de panela
  • 200 gr de mantequilla ablandada
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 cucharadita de levadura seca
  • 100 ml de zumo naranja o leche
  • 4 huevos 
  • una pizca de sal

PROCEDIMIENTO

Debes tener la mantequilla a temperatura ambiente para poder manipularla. Sácala del frigorífico antes de empezar, como una media hora, depende del frío o calor que haga en tu cocina.

Enciende el horno a 220ºC. Pon la mantequilla y el azúcar en un cuenco y trabájalo hasta que esté cremosa con la batidora de barbillas si tienes, sino con un tenedor. Separa las yemas de las claras. Bate las yemas y ve incorporándolas poco a poco. Añade después el zumo de naranja o leche. Un toque muy bueno puede ser sustituirlo por ron.

En otro cuenco grande mezcla la harina de mijo y la de almendra, el chocolate rayado o en trocitos y  las cucharaditas de levadura y canela. 
Monta las claras a punto de nieve con la pizca de sal. Lo ideal es mezclar a continuación la mantequilla con la harina, pero la realidad es que no es sencillo. La harina de mijo requiere mucho líquido y al no llevar, se hace una especie de masa tipo pizza. Así que, yo mezclé primero lo que pude de harina con la mantequilla hasta que me empezaba a resultar difícil. Después pasé esa mezcla poco a poco a las claras a punto de nieve y a su vez le incorporaba la mezcla seca que me había quedado sin mezclar. Y fui mezclando suavemente todo, sin golpear y sin movimientos fuertes.

Una vez todo mezclado, viértelo en un molde redondo de unos 24 cm de diámetro (con papel vegetal o engrasado con mantequilla o si es de silicona, nada). El molde también puede ser cuadrado, pero no muy ancho o te pasará como a mí, que luego se queda más fino de lo que debería. No aconsejo en absoluto meterlo en un molde de bizcocho típico rectangular porque la parte de abajo se quedará cruda y arriba se quemará, además de que pesa mucho y no puedo imaginar el desastre.

La masa queda suave pero no la típica semi líquida, es completamente untable. Extiéndela con la pala y repártela por igual por todo el molde. Mételo al horno a media altura y a los 5’ baja la temperatura a 200ºC. Llevad mucho cuidado, si vuestro horno es muy fuerte, bajad la temperatura a 180ºC. 
El aspecto dentro del horno irá cambiando. Yo al principio lo daba por perdido porque con el primer impacto de calor bajó todo mucho, pero poco a poco fue hinchándose. Hubo un momento que ya no subía más y el color empezó cada vez a ser más oscuro. Cuidado porque entre el chocolate y el quemado hay poca diferencia. Si lo ves necesario baja la temperatura. La almendra se quema con facilidad, es un fruto seco y el mijo…no lo conozco demasiado aun, pero parece ser delicado. Haz la prueba del palillo.
El mío estaba hecho a los 20’/25’. Sácalo del horno y déjalo enfriar desmoldado sobre una rejilla.

¡¡Espero que lo disfrutéis muchísimo!!






sábado, 3 de septiembre de 2016

Bizcocho de harina de teff y trigo sarraceno con chocolate




¡Ya estoy de nuevo en la cocina! Tenéis que disculparme, por este parón tan grande, pero mudarnos de 3 países y experimentar con el horno me ha resultado muy complicado. De todos modos, he ido recopilando información y nuevas cosas que hacer para compartir con vosotros.

Tengo de decir que cada vez soy más permisiva con el azúcar, al igual que con los helados (cosa que he experimentado este verano con la Thermomix de mi madre) y he visto que químicamente actúa de una forma que prescindir de él supone que no salga igual de bien. De todos modos, elegir o no el modo de endulzar va a elección de cada uno. 

He descubierto una harina nueva (para mí, claro) que es la de Teff. Es un cereal de origen etíope. Tiene un alto contenido en hierro y proteína, y es una buena fuente de fibra y calcio. De hecho, es el cereal con mayor contenido de calcio. Y es libre de gluten. Investiga en internet, por ejemplo en la fantástica web de evamuerdelamanzana.com que lo explica muy breve y muy bien.

¡Así que a probar!



INGREDIENTES
  • 125 gr de harina de trigo sarraceno
  • 125 gr de harina de teff
  • 150 gr de chocolate negro para derretir
  • 110 gr de panela o edulcorante elegido
  • 110 ml de aceite de oliva o sésamo
  • 1 sobrecito de levadura
  • 3 huevos
  • Esencia de vainilla (4/5 gotas)


PROCEDIMIENTO

Enciende el horno a 180º. Mientras calienta al baño María el chocolate hasta derretirlo y deja enfriar un poco antes de mezclar. 

En un cuenco grande, mezcla las harinas y la levadura. Por otro lado, en otro cuenco bate los huevos, aceite y añade el azúcar y remueve bien hasta que quede bastante homogéneo. 
Yo he usado panela, pero puedes endulzar con lo que quieras, teniendo en cuenta que la miel endulza más y seguramente necesites menos cantidad. También dependerá de lo dulce que quieras el bizcocho. 
A esta mezcla le añadimos el chocolate derretido que se habrá espesado un poco (no dejes que esté demasiado denso o no podrás mezclarlo bien, se quedarán grumos). Añadimos también las gotas de esencia de vainilla. Si no tienes, puedes añadir de otros aromas como limón, naranja...o incluso canela en polvo.

A la mezcla húmeda, le vamos añadiendo poco a poco la mezcla seca (de harinas y levadura). 
Se va espesando notablemente. Como he dicho anteriormente, no es un bizcocho demasiado esponjoso, cosa que ya empieza a notarse en la masa cruda.
Una vez que esté todo bien mezclado, lo vertemos en un molde.
Yo usé uno rectangular, el típico, pero puedes usar el que quieras. Teniendo en cuenta de no llenarlo hasta arriba porque crecerá casi la mitad más.

Después lo metemos al horno y lo dejamos 30' a 180º a una altura media. ¡Llevad cuidado con las temperaturas! Cada horno calienta diferente, vosotros lo controláis mejor. Cuidado que no se queme, que al ser de color oscuro...¡puedes no darte cuenta!


Una vez hecho y enfriado puedes hacer varias cosas. Comértelo solo, como un bizcocho normal. Abrirlo por la mitad y ponerle mermelada de albaricoque. Yo no tenía de ese sabor, así que le puse de arándonos. O crema de chocolate (Nutella comúnmente conocida).

Personalmente, desde que descubrí la marca de Rigoni di Asiago no uso otra. Las mermeladas no están hechas con azúcar, sino con zumo de manzana. Y las cremas de chocolate están increíblemente buenas; sí llevan azúcar, pero no en su primer ingrediente. Además tienen una que no lleva leche.

¡Bueno, espero que disfrutéis tanto como lo hemos hecho nosotros en casa!





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viernes, 3 de octubre de 2014

Mousse de chocolate sin nata



Pensaba que la mousse sería mucho más difícil de hacer y cuando descubrí lo sencillo y rápido que es... ésto es algo que ya no falta en mi nevera.

El chocolate que yo uso, es puro 100% y sin azúcar. Es complicado de encontrar, pero podéis usar el que queráis, teniendo en cuenta que si lo compráis con azúcar, bajar la dosis de azúcar extra o quedará demasiado dulce. Eso ya según el gusto de cada uno. También podéis hacerlo sin azúcar (la primera vez yo lo hice así).

Tampoco uso leche de vaca, desde pequeña que no la tolero, así que casi todas las recetas las hago con leche de arroz. Si no es así, especifico cual es.

¡Que disfrutéis!


INGREDIENTES
  • 125 g de chocolate
  • 65 ml de leche
  • 6 huevos
  • 3 cucharadas de azúcar de coco o dos de miel
  • Una pizca de sal

PREPARACIÓN
  1. Derrite el chocolate al baño María (lo prefiero, mas que en el microondas).
  2. Añade al chocolate, la leche caliente y remueve bien. Verás que se espesa considerablemente. No pasa nada. Deja que se enfríe un poco antes de mezclar con algo más.
  3. Separas las yemas de las claras. Solo vamos a usar 3 yemas, las demás guárdalas. Pero sí vamos a usar las 6 claras.
  4. Bate las yemas con el azúcar de coco. Mézclalas bien.
  5. Cuando el chocolate esté templado, vierte las yemas con el azúcar y remueve todo. Se quedará como una pasta de untar.
  6. Monta las claras a punto de nieve, con una pizca de sal, eso hace acentuar el sabor del chocolate.
  7. Cuando las claras estén montadas, añadir poco a poco la otra mezcla del chocolate. Siempre con el mismo sentido del movimiento, suave y de abajo a arriba. Para que no se bajen las claras.
  8. Cuando hayas mezclado todo, ya puedes servir en pocillos o vasitos.
  9. Para que tenga buena textura a la hora de comer, déjalos enfriar de 1h a 2h en el frigorífico.

NOTAS

No golpees nunca ni la varilla ni la cuchara contra el recipiente donde haya mousse para evitar que las claras montadas se bajen. 

Y por la misma razón, tampoco des golpecitos al recipiente donde servirás la mousse para nivelarla.

Siempre puedes decorar por encima con frutos secos o cualquier otra delicia. También puedes poner en el fondo del recipiente, y antes de verter la mousse, una mermelada, galleta picada, frutos secos...







Galletas con harina de almendras




Esta receta viene originada de un gran descubrimiento de "pan de molde paleo" que encontré en Pinterest y yo lo adapté a unas galletas. 

Es la mista receta, solo que yo las hice redondas y les metí fruta o chocolate.
Cuando vi el buen resultado de esta masa, me di cuenta de que ya podía hacer cualquier tarta! Ya que al no usar harina de trigo, creía imposible conseguir una textura y rigidez parecida.
He de recordar, que yo he suprimido de mi alimentación el azúcar. No añado azúcar a nada ya sea simple o fructosa. Últimamente he usado un poco de miel en algunos postres o azúcar de coco, pero por norma general no los uso.
Pero eso no quiere decir que no lo puedas usar en la receta.
INGREDIENTES
  • 6 claras de huevo.
  • 180 gr/200 gr de harina de almendra.
  • Fresa,manzana, chocolate, frutos secos...(al gusto).
PREPARACIÓN
  1. Encender el horno 180º (cada uno que calcule según su horno, los de gas son más potentes, deberías bajarle un poco y vigilarlo para que no se quemen).
  2. Batir las claras a punto de nieve. Si quieres incorporar azúcar, es en este proceso y muy poco a poco lo podéis ir espolvoreando, o también mezclarlo con la harina de almendra.
  3. Mezclar la harina de almendra a las claras. Con cuidado para que se bajen lo menos posible.
  4. Añadir el topping que desees. Yo puse chocolate puro a trocitos, también hice una versión con manzana, fresa o con trozos de chocolate de algarroba.
  5. En la rejilla del horno, y encima del papel para el mismo, colocamos la masa según lo grande que quieras la galleta. Dale la forma redonda como puedas. Sé que es algo difícil porque la "masa" es muy ligera y se pega en las manos, no se puede coger, tienes que ayudarte con la cuchara.
  6. Dale 10 mnts en el horno aproximadamente (según el grosor) y listo!

NOTAS
Puedes añadir alguna otra harina o caco en polvo (o de algarroba) para hacerlas de chocolate, ya sabes que tienes que reducir la cantidad de harina de almendra. Siempre tienen que ser unos 200gr en total, pero no te pases reduciendo..quítale unos 30 gr/40 gr de harina de almendra para poner el cacao.
Para hacer al pan de molde, tipo BIMBO es lo mismo, pero sin azúcar ni toppings. Puedes echarle ajo molido, sal y especias (orégano, tomillo...). Extender en el papel de horno y taparlo con otro papel. Mismo tiempo en horno y todo igual.

Si engrasas la zona con aceite de coco, de oliva, o mantequilla...luego sale mejor. ¡¡Pero muy poca cantidad!!